21 jun. 2011

Punto de partida

Habiendo pasado unos días desde mis primeros contactos fluidos con los indianos y habiendo podido palpar los primeros escalones del Itinerario creo que estoy en condiciones de marcar el inicio de esta etapa.

Para comenzar, creo yo, hace falta, por lo menos, tres cosas: curiosidad, disciplina y espíritu crítico.
La curiosidad porque es parte definitoria de la ética hacker.
La disciplina porque si falta, uno se puede perder, disipar en la enredadera y lo que no es la enredadera.
El espíritu crítico porque sin él no creo que se pueda construir nada valioso.

Por ahora no he hecho nada más que tratar de abarcar una pequeña parte de los contextos que envuelven este grupo. Uno no puede pretender escribir sobre algo (mucho menos pertenecer) sin empaparse del contexto que lo ha propiciado. De la misma manera que las citas son pobres (y maleables) si vienen solas o las batallas se olvidan si no se sabe el quién y el por qué.
El típico choque cultural que tratan de evitar los servicios de inteligencia cuando "alunizan" en un terriotorio desconocido. En mi caso no es territorio desconocido pues empecé a seguir (con la esquelética adhesión) antes de entender nada, a participar hace no tanto y hoy doy el salto a la interacción.

Es una progresión. Desde el conocimiento más plano y ajeno hasta la conciencia de nodo, de igual. La incertidumbre está en que a priori uno no puede saber quiénes serán los iguales más cercanos. Pero no creo que eso sea importante. Las redes cambian, se modifican, evolucionan y no necesitan un relato mayor y externo que las justifique.

En el camino pretendo descubrir en carne propia lo que la caverna refleja, la propia, también.

Uno no debería basar su vida en construcciones que no se cree.

Y por eso este blog.

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